Los saurópodos jóvenes podían ponerse de pie sobre sus patas traseras

Un nuevo estudio demuestra que dos saurópodos sudamericanos del tamaño de un elefante estaban bien adaptados para erguirse sobre sus patas traseras durante su juventud. Los investigadores utilizaron herramientas de ingeniería para analizar la tensión ósea en siete especies de dinosaurios. Los resultados indican que los individuos más pequeños manejaban esta postura con mayor facilidad que los de mayor tamaño.

La investigación se centró en el Uberabatitan de Brasil y el Neuquensaurus de Argentina. Estos dinosaurios vivieron hace unos 66 millones de años durante el Cretácico superior. Los modelos digitales de sus fémures mostraron niveles de tensión más bajos en comparación con los saurópodos más grandes cuando los animales desplazaban su peso sobre las patas traseras.

Los científicos aplicaron el análisis de elementos finitos para simular las fuerzas de la gravedad y la actividad muscular. Julian Silva Júnior, el autor principal del estudio, señaló que los saurópodos más pequeños poseían huesos robustos que disipaban la tensión de manera efectiva. Es probable que a los adultos de mayor tamaño les resultara menos cómoda la postura debido a su mayor peso corporal.

Esta capacidad pudo haber ayudado a los dinosaurios jóvenes a alcanzar vegetación elevada, disuadir a los depredadores o atraer a sus parejas. El estudio contó con el apoyo de la FAPESP y fue publicado en la revista Palaeontology con la contribución de investigadores de Brasil, Alemania y Argentina.

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