Una variedad de frutas y semillas grandes conservadas en ceniza volcánica hace casi 75 millones de años indica que las plantas con flores eran diversas y abundantes durante la era de los dinosaurios.
Los investigadores analizaron fósiles de la Formación Jose Creek en Nuevo México. Los especímenes, enterrados por una erupción volcánica, incluyen 77 tipos diferentes de frutas y semillas.
Casi un tercio de las semillas son carnosas, lo que sugiere una dispersión por parte de animales en lugar del viento. Esta evidencia apunta a una coevolución entre las angiospermas y las criaturas que consumían sus frutos.
Jaemin Lee, de la Universidad de California en Berkeley, señaló que los hallazgos demuestran que existían frutas y semillas grandes 10 millones de años antes del impacto del asteroide que puso fin al período Cretácico. El descubrimiento desafía la idea de que dichas plantas solo se volvieron prominentes después de esa extinción hace 66 millones de años.
Cindy Looy, también de la universidad, señaló que la estructura forestal habría diferido enormemente de la moderna, a pesar de las formas familiares de las semillas.