Un nuevo análisis de fósiles hallados en Argentina revela que los gatos de dientes de sable, conocidos como Smilodon, podían triturar los huesos duros de grandes animales presa.
Los investigadores examinaron huesos de megafauna en Salto de Piedra, un yacimiento situado a unos 350 kilómetros al sur de Buenos Aires. Los restos datan de hace entre 22.200 y 13.300 años e incluyen armadillos gigantes, perezosos terrestres y mastodontes.
Yolanda Fernández-Jalvo, del Museo Nacional de Ciencias Naturales de Madrid, dirigió el estudio. Su equipo midió las marcas de los dientes en los huesos y encontró perforaciones y surcos que coincidían exactamente con el tamaño y la forma de los caninos del Smilodon. Las marcas demostraron que estos felinos habían logrado romper el hueso cortical, que constituye el 80 por ciento de la estructura ósea.
"Todos nos sorprendimos", afirmó Fernández-Jalvo. "La marca cónica de los dientes en el hueso fósil coincidía perfectamente en tamaño y forma con los grandes caninos del Smilodon".
Federico Agnolín, del Museo Argentino de Ciencias Naturales, quien no participó en el trabajo, señaló que los hallazgos indican que los dientes de sable eran mecánicamente mucho más robustos de lo que se creía tradicionalmente. El estudio fue publicado en BMC Ecology and Evolution.