Un nuevo estudio concluye que los pequeños humanos antiguos conocidos como Homo floresiensis, en la isla indonesia de Flores, carroñeaban la carne de animales cazados por los dragones de Komodo en lugar de cazar grandes presas o utilizar el fuego.
Los investigadores examinaron miles de huesos de la cueva de Liang Bua, donde los homínidos vivieron hace entre 90.000 y 50.000 años. Compararon las marcas en los huesos de Stegodon con las obtenidas en un experimento al alimentar a un dragón de Komodo con una cabra en el Zoológico de Atlanta.
Las marcas de corte realizadas por los homínidos aparecieron principalmente en las partes menos deseables de los animales, como los huesos craneales y las vértebras torácicas. Solo uno de los más de 3.000 huesos de Stegodon mostró signos de exposición al fuego.
Elizabeth Veatch, del Instituto Smithsoniano, señaló que los hallazgos confirman que el Homo floresiensis no utilizaba el fuego ni cazaba grandes animales. Otros expertos destacaron que los resultados sitúan a la especie más cerca de otros homínidos de cuerpo pequeño más antiguos.
El estudio fue publicado en Science Advances.