Un nuevo análisis de dientes de primates sugiere que las ranuras, atribuidas anteriormente al uso de palillos de dientes en la antigüedad, podrían formarse de manera natural. Los investigadores tampoco hallaron signos de un problema dental moderno común en los primates salvajes.
Las ranuras en los dientes de humanos antiguos se han interpretado durante mucho tiempo como evidencia del uso deliberado de palillos hechos de palos o fibras. Un estudio publicado en 2025 en el American Journal of Biological Anthropology examinó más de 500 dientes de 27 especies de primates, tanto vivas como extintas. El equipo, dirigido por Ian Towle y Luca Fiorenza, encontró ranuras similares en primates salvajes. Estas marcas coincidían con las descripciones clásicas de las llamadas ranuras por palillos, incluyendo finos rasguños paralelos. No se observaron lesiones por abfracción en ninguno de los especímenes salvajes. Dichas muescas en forma de cuña cerca de la línea de las encías son comunes en los humanos modernos y están relacionadas con un cepillado enérgico o bebidas ácidas. Los hallazgos indican que algunos problemas dentales podrían ser exclusivos de los estilos de vida humanos actuales. Asimismo, instan a actuar con cautela al interpretar las marcas en fósiles como signos del uso de herramientas.