Una nueva investigación indica que los primeros primates se originaron en regiones frías y secas de América del Norte en lugar de en bosques tropicales. Los hallazgos desafían suposiciones arraigadas sobre la evolución de los primates.
Un estudio publicado en los Proceedings of the National Academy of Sciences en 2025 traza los orígenes de los ancestros de los primates utilizando datos fósiles y climáticos. Investigadores liderados por Jorge Avaria-Llautureo de la Universidad de Reading descubrieron que los primeros primates vivían en zonas frías y secas y que, posteriormente, se extendieron a otras regiones.
Uno de los primates más antiguos conocidos, Teilhardina, pesaba unos 28 gramos y apareció hace aproximadamente 56 millones de años en América del Norte. Los fósiles muestran que tenía uñas en lugar de garras, un rasgo que aún se observa en los primates modernos. La especie se dispersó rápidamente por Europa y China.
El análisis muestra que los cambios rápidos entre climas secos y húmedos impulsaron los cambios evolutivos más que las temperaturas cálidas. Es posible que algunos primates primitivos sobrevivieran a las condiciones árticas estacionales ralentizando su metabolismo o hibernando.
El estudio se basó en datos de esporas y polen fósiles de los entornos donde habitaron los primeros primates. Sugiere que las condiciones cambiantes favorecieron a ancestros móviles capaces de buscar nuevos hábitats.