En áreas urbanas acomodadas como Stellenbosch Central, las plantaciones de flores estacionales atraen turistas, mientras que barrios pobres como Kayamandi carecen de espacios verdes. Esta disparidad subraya restricciones económicas que priorizan la subsistencia sobre árboles ornamentales. El investigador Emmanuel Oboh pide mayor sensibilidad hacia las necesidades de comunidades desfavorecidas.
Emmanuel Oboh, estudiante de doctorado en filosofía en el Centre of Applied Ethics de la Universidad de Stellenbosch, observa una clara división en los paisajes urbanos. Asentamientos acomodados cuentan con árboles que señalan comodidad y no dependencia de jardines para alimento, como ilustra una línea del programa de TV Bob Hearts Abishola: «Plantaré árboles para que nuestros vecinos sepan que no dependemos de nuestros jardines para comer.» En contraste, comunidades marginadas en los bordes de estas áreas muestran una ausencia conspicua de tales árboles, con la tierra usada en cambio para árboles frutales comestibles o huertos de verduras para cubrir necesidades económicas inmediatas. Durante la Situatedness Conference en la Universidad de Stellenbosch, la ponente Hanrie Viljoen presentó «Who are the Flowers for?», señalando cómo los trabajadores de servicios descansan en campos abiertos bajo el sol cerca de Stellenbosch Central. Allí, los municipios gastan cientos de miles de rands en flores de temporada festiva para atraer turistas, una fuente clave de ingresos. Sin embargo, los residentes de Kayamandi tienen mucho menos acceso a espacios verdes, aunque áreas como Cloetesville e Idas Valley ven algo más de plantación de árboles. Esta inversión desigual ignora las duras condiciones enfrentadas por muchos que dependen de empleos locales. Oboh argumenta que aunque la beautificación turística no es errónea, carece de sensibilidad hacia la realidad de los trabajadores, incluyendo tensión emocional y física. Sugiere proveer áreas de descanso para trabajadores esenciales de servicios y abordar básicos como seguridad, saneamiento y agua limpia en áreas no acomodadas. Haciendo eco de la activista estadounidense Fannie Lou Hamer, Oboh declara: «Nadie es libre hasta que todos lo sean.» Tales pasos fomentarían una comunidad justa.