Supervivientes de fenómenos meteorológicos extremos en toda Asia han presentado demandas contra grandes corporaciones y gobiernos, exigiendo responsabilidades por el impacto climático. Los casos señalan a empresas como Shell y Holcim, y los demandantes argumentan que las emisiones empeoraron los desastres en sus regiones.
En diciembre de 2025, 67 supervivientes del supertifón Rai demandaron a Shell ante el Tribunal Superior de Justicia del Reino Unido. Alegaron que las emisiones históricas de la empresa intensificaron la tormenta de 2021 que destruyó hogares en Filipinas y desplazó a 1,4 millones de personas.
Trixy Elle, una vendedora de pescado y demandante, describió cómo sobrevivió alimentándose de ganado muerto tras el paso del tifón. "Como madre, dependía de mí encontrar formas de alimentar a mi familia", declaró. El caso representa la primera acción civil que vincula directamente a una empresa de combustibles fósiles con muertes y lesiones causadas por efectos climáticos en el Sur Global.
Otras acciones incluyen una demanda presentada en enero en Malasia por supuesto lavado de imagen ecológico (greenwashing) contra una empresa de combustibles fósiles y un caso iniciado en abril por jóvenes que cuestionan la deforestación. En 2023, los residentes de la isla indonesia de Pari demandaron a la cementera suiza Holcim por la subida del nivel del mar, caso que fue admitido en Suiza en diciembre de 2025.
Los litigios climáticos siguen siendo limitados en Asia, representando solo el 6 por ciento de los casos globales a mediados de 2025. Los expertos señalan un uso creciente de los tribunales a pesar de obstáculos como la falta de familiaridad judicial con este tipo de demandas.