Investigadores en Australia han desarrollado y probado lo que se describe como la primera prueba de concepto de una batería cuántica del mundo, la cual se carga más rápido a medida que aumenta su tamaño. Dirigido por el CSIRO en asociación con la Universidad de Melbourne y el RMIT, el prototipo aprovecha la mecánica cuántica para la rápida absorción de energía. Los hallazgos fueron publicados en Light: Science & Applications.
Investigadores australianos han construido y probado con éxito un prototipo de batería cuántica, lo que supone un avance potencial en la tecnología de almacenamiento de energía. El proyecto, dirigido por el Dr. James Quach del equipo de ciencia y tecnologías cuánticas del CSIRO, contó con colaboradores de la Universidad de Melbourne y del RMIT. Los resultados aparecieron en la revista Light: Science & Applications en 2026 (volumen 15, número 1, DOI: 10.1038/s41377-026-02240-6), y entre los autores se encuentran Kieran Hymas, James A. Hutchison, Trevor A. Smith y James Q. Quach, entre otros. A diferencia de las baterías convencionales que dependen de reacciones químicas, esta batería cuántica utiliza propiedades de la mecánica cuántica para cargar, almacenar y descargar energía. El profesor asociado James Hutchison de la Universidad de Melbourne explicó: 'La ventaja de la mecánica cuántica es que el sistema absorbe la luz en un único y gigantesco evento de "superabsorción", lo que permite cargar la batería más rápido'. Un hallazgo clave es que la velocidad de carga de la batería aumenta de forma contraintuitiva a medida que crece su tamaño, lo cual fue confirmado mediante pruebas en el Laboratorio de Láser Ultrarrápido de la Universidad de Melbourne. El profesor Trevor Smith señaló: 'Las capacidades únicas de nuestro Laboratorio de Láser Ultrarrápido, incluyendo los amplificadores láser de femtosegundos duales y los amplificadores ópticos paramétricos sintonizables, fueron fundamentales para permitirnos registrar señales ultrarrápidas a lo largo de varios órdenes de magnitud en el tiempo'. El Dr. Quach destacó el funcionamiento del prototipo a temperatura ambiente y su potencial de carga escalable, añadiendo: 'Nuestros hallazgos confirman un efecto cuántico fundamental que es completamente contraintuitivo: las baterías cuánticas se cargan más rápido a medida que se vuelven más grandes'. También señaló los siguientes pasos: extender el tiempo de almacenamiento de energía, ya que se requiere más investigación para alcanzar aplicaciones prácticas.