En el Huila, la piscicultura impulsa la economía regional mientras enfrenta retos en el manejo de subproductos. Desde 2014, Industria de Harinas Cárnicas del Huila S.A.S. (IHCH) aplica un modelo de economía circular que convierte residuos de pescado en harina y derivados valiosos, reduciendo impactos ambientales. Esta iniciativa ha procesado más de 60.600 toneladas hasta diciembre de 2025.
La piscicultura en el Huila representa un pilar económico clave, contribuyendo con cerca del 39% de la producción nacional en 2024, equivalente a 79.876 toneladas según la Autoridad Nacional de Acuicultura y Pesca (AUNAP). Este sector genera 15.000 empleos directos y 50.000 indirectos, y el 95% de las exportaciones de acuicultura continental del país provienen de este departamento, con destinos como Estados Unidos y Europa.
Industria de Harinas Cárnicas del Huila S.A.S. (IHCH), ubicada en el kilómetro 21 de la vía Neiva-Yaguará, en el predio San Mateo, vereda El Juncal, municipio de Palermo, opera desde 2014 como un eslabón esencial en la cadena piscícola asociada al embalse de Betania. La empresa transforma subproductos como recortes, huesos, piel y escamas —que constituyen el 92% de su materia prima— en harina de pescado mediante procesos térmicos controlados. El 8% restante proviene de mortalidades en cultivos, gestionadas para evitar contaminación.
IHCH incorpora prácticas sostenibles, como un sistema de tratamiento de aguas para reúso que minimiza vertimientos, y energía solar con 435 kW de capacidad instalada. Hasta diciembre de 2025, ha procesado más del 60.600 toneladas de residuos, contribuyendo a la reducción de riesgos ambientales y fortaleciendo la economía circular en la región.
La compañía ha recibido reconocimientos por su labor, incluyendo el Sello de Negocios Verdes de la Corporación Autónoma Regional del Alto Magdalena (CAM) en julio de 2025, y premios en 2024 del SENA y en concursos agroindustriales. Apoyada por entidades como FedeAqua y Asopishuila, IHCH avanza en innovaciones como el desarrollo de colágeno para mayor valor agregado, asegurando que el crecimiento del sector piscícola vaya de la mano con la protección del entorno.