Colossal Biosciences afirma haber creado una cáscara de huevo artificial que podría ayudar a producir huevos del tamaño de los que ponía antiguamente el moa, un ave extinta de Nueva Zelanda. Expertos independientes advierten que este avance está lejos de permitir el regreso de estas aves gigantes.
La empresa, que anteriormente afirmó haber resucitado al lobo terrible mediante edición genética, presentó una estructura de red que sostiene una membrana de silicona transparente. Se dice que esta membrana permite el flujo de oxígeno a tasas similares a las de una cáscara de huevo de gallina natural sin necesidad de un suministro de oxígeno adicional. Los moas medían más de tres metros de altura y pesaban más de 200 kilogramos, con huevos que alcanzaban los 24 centímetros de largo y 18 centímetros de ancho.