Tras una operación militar de EE.UU. en Venezuela, la información falsa se proliferó en línea después del anuncio de la captura del presidente Nicolás Maduro. Plataformas como TikTok, Instagram y X lucharon por frenar la propagación de contenido engañoso. La rápida difusión resaltó los desafíos continuos con la desinformación digital.
En la madrugada del sábado 4 de enero de 2026, el ex presidente de Estados Unidos Donald Trump anunció que tropas estadounidenses habían capturado al presidente venezolano Nicolás Maduro y a su esposa, Cilia Flores, durante lo que se ha descrito como una invasión de EE.UU. a Venezuela. Esta declaración desencadenó un inmediato aumento de desinformación en las principales plataformas de redes sociales.
Publicaciones engañosas, incluidos videos que parecían generados por inteligencia artificial y grabaciones recicladas de eventos pasados, abrumaron rápidamente los feeds en TikTok, Instagram y X. Estas plataformas, propiedad de empresas como Meta y los operadores de X, tomaron acciones mínimas para detener la avalancha de noticias falsas, permitiendo que el contenido se extendiera sin control.
El suceso pone de manifiesto las vulnerabilidades persistentes en la moderación de redes sociales, especialmente en medio de desarrollos geopolíticos de alto riesgo. Las palabras clave asociadas con la cobertura incluyen redes sociales, Donald Trump, inteligencia artificial, desinformación y noticias falsas, lo que refleja la intersección entre tecnología y política internacional.