Donkey Kong Bananza se distingue de los plataformas tradicionales de Nintendo como Mario al enfatizar la destrucción y la exploración caótica. Lanzado en 2025, el juego permite a los jugadores destrozar entornos para descubrir secretos, inspirándose en la naturaleza bulliciosa de Donkey Kong. Los críticos destacan su uso innovador de niveles sandbox y elementos nostálgicos del pasado del personaje.
Donkey Kong Bananza, lanzado en 2025, reimagina la fórmula de plataformas de Nintendo priorizando el caos sobre la precisión. A diferencia de los saltos meticulosos en juegos como Super Mario 64 o Mario Odyssey, Bananza anima a los jugadores a abrirse paso a través de escombros y tallar caminos en mundos destructibles. Como se describe en un análisis de GameSpot, el juego captura la filosofía de Nintendo sobre el movimiento disfrutable, donde Shigeru Miyamoto una vez aspiró a que los jugadores se deleitaran controlando a Mario en una habitación vacía. Aquí, eso se extiende a destrozar todo lo que ven, con niveles situados en lugares como lagunas submarinas y el núcleo de la Tierra, donde los jugadores persiguen a Void Kong mientras buscan coleccionables.
El productor Kenta Motokura explicó la elección de diseño en una entrevista, afirmando que el equipo buscó definir a Donkey Kong en 3D destacando sus fortalezas y nuevas acciones, encajando la destrucción como concepto central. Esto se alinea con la visión de Nintendo de las aventuras de Donkey Kong como viajes a través de espacios indómitos. La estructura sandbox del juego evoca a Mario Odyssey, sustituyendo lunas por plátanos y Gemas Banadium, pero amplifica las mecánicas de destrucción reminiscentes de títulos antiguos como Red Faction, como se señala en una reseña de Eurogamer.
Dirigido por Kazuya Takahashi, previamente involucrado en las misiones de Final Fantasy 15, y Wataru Tanaka, un veterano de Mario que actúa como productor, Bananza incorpora influencias del destrucción creativa de Minecraft y la exploración abierta de Skyrim. Rinde homenaje a las raíces de la era Rare de Donkey Kong en el Reino Unido, presentando villanos recurrentes, música familiar y criaturas con ojos saltones, evocando nostalgia sin ignorar los estilos de desarrollo japoneses. La narrativa incluye momentos emocionales, como una despedida llorosa de Pauline, añadiendo profundidad poco común en los plataformas.
Aunque Eurogamer le otorgó cuatro estrellas, elogiando su accesibilidad para principiantes y profundidad para expertos, el juego puede no reclamar los premios principales pero resuena personalmente con los jugadores. Encarna el enfoque de Nintendo en la diversión e innovación, combinando pureza de diseño con avances técnicos sutiles.