Rodney Landela, conocido en su día como el 'Príncipe Heredero del Kruger', testificó en el tribunal que fue incriminado por la muerte de un rinoceronte blanco en 2016 en el Parque Nacional Kruger. Él y su coacusado Kenneth Muchocho enfrentan cargos relacionados con el incidente, en medio de pruebas estatales que los vinculan con la escena. El juicio pone de relieve tensiones en los esfuerzos de conservación y preocupaciones más amplias sobre la corrupción en el sistema judicial sudafricano.
En el Tribunal Regional de Skukuza, el ex ranger regional Rodney Landela negó su implicación en la caza furtiva de un rinoceronte blanco el 27 de julio de 2016 en la sección Kingfisherspruit del Parque Nacional Kruger. Landela, que en su día fue considerado para un puesto senior en SANParks, testificó que él y el técnico veterinario estatal Kenneth Muchocho estaban buscando perros salvajes afectados por moquillo canino aquella mañana. Afirmó que nunca abandonaron su vehículo y que su rifle .375 H&H Magnum emitido por el Estado, junto con otros objetos de su caja fuerte de oficina, fueron plantados en un escondite cercano para incriminarlo. La fiscalía presentó pruebas forenses, incluyendo ADN del rinoceronte en la ropa y botas de Landela, cartuchos gastados balísticamente coincidentes con su arma de fuego, y datos de seguimiento del vehículo del Toyota Hilux blanco de Muchocho. Testigos describieron haber oído disparos alrededor de las 7 de la mañana, haber visto a dos hombres huyendo hacia una bakkie blanca y haberlos perseguido. Los rangers encontraron el rinoceronte recién muerto a unos 300 metros de donde se había estacionado el vehículo, con el cuerno frontal removido y el estómago abierto. Los registros financieros mostraron ingresos inexplicados de alrededor de 1 millón de rands en las cuentas de Landela de 2013 a 2016, a pesar de su salario mensual de unos 19.000 rands. Muchocho, que ganaba unos 9.000 rands al mes, había acumulado activos por más de 1,5 millones de rands. El Estado argumentó que esto indicaba motivo, sugiriendo que la posición de Landela le proporcionaba conocimientos útiles para los cazadores furtivos. Landela mantuvo que no llevaba arma de fuego y que habría pedido refuerzos por radio si se hubiera encontrado con cazadores furtivos. Negó haber apagado una radio o intentado escapar de la custodia, disputando algunos testimonios de testigos. Varios rangers testificaron sobre su reputación previa como figura dedicada a la lucha contra la caza furtiva, uno expresando profunda traición. El fiscal Lot Mgiba cuestionó la credibilidad de Landela, señalando inconsistencias en sus declaraciones. El juicio, que se desarrolla en medio de escrutinio sobre la corrupción en la aplicación de la ley, se pospuso hasta el 28 de mayo para el testimonio de Muchocho. Este caso forma parte de esfuerzos más amplios para abordar la caza furtiva de rinocerontes, que alcanzó su pico con más de 600 incidentes en 2016.