El 12 de enero, la ministra de Sanidad francesa Stéphanie Rist presentó una estrategia nacional para combatir la desinformación sanitaria, en respuesta a la propagación de información falsa desde la crisis de la Covid-19. El plan incluye la creación de un observatorio dedicado y un sistema de infovigilancia reactivo. Se basa en un informe que destaca una guerra de información dirigida contra la democracia a través de la salud.
Desde la crisis de la Covid-19, la desinformación sanitaria ha aumentado con el auge de verdades alternativas globalizadas, convirtiendo la salud pública en el blanco de ataques implacables y multifacéticos. Un informe presentado a la ministra de Sanidad Stéphanie Rist el 12 de enero describe esto como un «contexto de guerra de información» en el que «la salud es uno de los vectores de ataque contra la democracia».</nEn una rueda de prensa, la ministra desveló su estrategia nacional para combatir estas noticias falsas. «Cuando la información falsa se propaga más rápido que la ciencia, son los más vulnerables los que pagan el precio más alto. Y ante esto, el Estado no puede permanecer en silencio ni limitarse a reaccionar caso por caso», declaró. El enfoque se basa en un comité rector que reúne a expertos e instituciones sanitarias.</n</nAmplía una iniciativa lanzada en primavera de 2025 por su predecesor, Yannick Neuder. El objetivo es contrarrestar proactivamente el flujo de desinformación que nubla los temas sanitarios, estableciendo un observatorio de desinformación sanitaria y un sistema de infovigilancia reactivo para responder de manera efectiva.