En una tribuna en Le Monde, Philippe Bergerot, presidente de la Ligue contre le cancer, critica el enfoque del Estado en los cuidados curativos y aboga por la acción local en prevención de cara a las elecciones municipales y el Día Mundial contra el Cáncer el 4 de febrero.
Philippe Bergerot, presidente de la Ligue contre le cancer, publica una tribuna en Le Monde para destacar las deficiencias de la política de salud pública en Francia. Con motivo del Día Mundial contra el Cáncer, el 4 de febrero, los discursos habituales destacarán los avances médicos: seis de cada diez cánceres son ahora tratables, doce veces más que hace un siglo. Sin embargo, Bergerot subraya la necesidad de ir más allá centrándose en la prevención, que podría evitar casi el 40 por ciento de los casos diagnosticados anualmente. Según el Institut national du cancer, se identificaron 430.000 nuevos cánceres en 2023, unos 170.000 de los cuales podrían haberse prevenido. El autor denuncia la responsabilidad colectiva desatendida, donde las elecciones individuales están moldeadas por un entorno impuesto. En lugar de injunciones culpabilizadoras como «deje de fumar», «haga ejercicio» o «coma orgánico», que amplían las brechas de esperanza de vida entre los precarios y los acomodados, llama a acciones concretas. Bergerot reprocha al Estado su inercia y visión a corto plazo, priorizando los cuidados curativos sobre los preventivos. Ve en los municipios la escala ideal para organizar esta lucha, especialmente de cara a las elecciones municipales. Este enfoque permitiría planificar hoy la salud de mañana, exponiendo las debilidades del sistema actual.