El ministro del Interior francés Laurent Nuñez ha defendido la reciente naturalización de George Clooney, tras las burlas del presidente de EE.UU. Donald Trump al actor en Truth Social por su nueva ciudadanía francesa.
La ciudadanía francesa de la familia Clooney, concedida por decreto el 26 de diciembre de 2025, ha provocado reacciones transatlánticas. Tras la publicación de Trump en Nochevieja llamando a Clooney y a su esposa Amal «dos de los peores pronosticadores políticos» y a una «figura mediocre» que huyó a Francia, Clooney respondió reutilizando el eslogan de Trump: «Debemos restaurar la grandeza a América. Empezaremos en noviembre», con vistas a las elecciones de mitad de mandato de EE.UU. en 2026.
En Francia, Nuñez desestimó las acusaciones de favoritismo, insistiendo en que no existe un «sistema de dos niveles» para las naturalizaciones. A pesar de las reservas de la ministra delegada Marie-Pierre Vedrenne, afirmó su satisfacción con la decisión, ya que los Clooney residen en el departamento de Var tras comprar una propiedad en Brignoles en 2021. Clooney ha citado la cultura francesa y las protecciones de privacidad para sus hijos —lejos de los paparazzi estadounidenses— como razones clave, declarando a RTL su afecto por el país.
Este intercambio continúa las tensiones entre la administración Trump y figuras de Hollywood como Clooney, un ferviente partidario demócrata.