El Ejecutivo ha enviado directrices oficiales para corregir una interpretación errónea de la ley que provocaba despidos de migrantes regularizados.
El Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones ha remitido un escrito a la comisión sectorial tripartita de inmigración, sindicatos y SEPE. En él se precisa que el permiso provisional de residencia y trabajo ligado a la regularización extraordinaria permanece activo hasta la resolución definitiva de cada solicitud.
La aclaración responde a casos como el de José, quien registró su petición el 29 de abril y recibió el permiso provisional a mediados de junio. Empresas interpretaban que la autorización caducaba a los tres meses por silencio negativo, lo que generó avisos de despido y pérdidas de oportunidades laborales.
Abogados y la secretaria de Estado de Migraciones, Pilar Cancela, han confirmado que el silencio administrativo negativo solo permite interponer recursos y no equivale a una denegación automática. El Real Decreto establece la vigencia hasta la resolución expresa.