El Gobierno argentino anunció el cierre de la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS) y el traspaso de sus funciones al Ministerio de Salud, una medida criticada por la oposición en el Congreso. El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, justificó la decisión por mayor control y eficiencia, en medio de escándalos previos de corrupción en el organismo.
El 30 de diciembre de 2025, el jefe de Gabinete Manuel Adorni anunció el cierre de la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS), un organismo descentralizado, y el traspaso de sus competencias al Ministerio de Salud. Según Adorni, esta medida permitirá 'controles más estrictos, transparencia y eficiencia'.
El anuncio se produce en un contexto de ajustes fiscales impulsados por el gobierno de Javier Milei, que ha recortado recursos en áreas sensibles como la discapacidad sin evaluaciones detalladas. Previamente, el Ejecutivo congeló la asistencia a prestadores del sistema de discapacidad, vetó una ley de emergencia y, pese al rechazo del Congreso, decidió no cumplirla. La semana pasada, los legisladores excluyeron del Presupuesto 2026 un artículo que buscaba cesar la emergencia.
El cierre llega tras escándalos que involucraron a la ANDIS. En julio de 2024, Adorni presentó una radiografía falsa de un perro para alegar un fraude en pensiones por discapacidad, lo que no impidió su ascenso. Además, audios del exjefe de la agencia, Diego Spagnuolo, revelaron un esquema de corrupción que beneficiaba a una droguería y a la hermana del presidente, Karina Milei. La investigación judicial avanza a ritmo normal.
La oposición, liderada por Unión por la Patria (UxP), rechazó la decisión y presentó un proyecto de Declaración en el Congreso, cuestionando el impacto en las personas con discapacidad. Críticos ven en el cierre un intento de eliminar la simbología de recortes y corrupción asociada a la ANDIS, comparándolo con el dicho 'muerto el perro, se acaba la rabia'.