Jerez de la Frontera ha sido designada Capital Española de la Gastronomía para 2026, destacando su rica tradición vinícola y culinaria en el corazón del Marco de Jerez. La región, que incluye El Puerto de Santa María y Sanlúcar de Barrameda, ofrece vinos generosos y platos con personalidad propia, arraigados en una historia de siglos. Esta distinción resalta el papel del suelo albariza en la producción de estos vinos emblemáticos.
Jerez de la Frontera, conocida como un mosaico de tradiciones locales, ha sido seleccionada como Capital Española de la Gastronomía 2026 debido a su legado en la producción de vinos y la cocina que ha evolucionado a su alrededor. El Marco de Jerez, un triángulo delimitado por Jerez de la Frontera, El Puerto de Santa María y Sanlúcar de Barrameda, se beneficia de su proximidad a la Sierra de Grazalema, la zona más lluviosa de España. Las precipitaciones invernales son capturadas por el suelo albariza, un terreno blanquecino formado por exoesqueletos de animales compactados hace treinta millones de años, lleno de microcanales que retienen el agua para nutrir las vides en primavera.
César Saldaña, presidente de la Denominación de Origen Vinos de Jerez, enfatiza la importancia de esta tierra: “Sin esto no seríamos nada”, afirma mientras muestra un fragmento de albariza. Estos vinos generosos, diseñados para resistir largos viajes, han forjado la identidad gastronómica de la región, donde las botas de vino y las duelas de madera marcan fronteras invisibles de sabor y herencia. La distinción de 2026 invita a explorar no solo Jerez, sino toda el área, con ciudades que preservan su encanto histórico y ofrecen experiencias completas de comida y bebida.