El Alto Tribunal de Kerala ha dirigido a las autoridades a investigar la presunta malversación de fondos por parte de empleados de la Junta Devaswom de Travancore en la venta de ghee sagrado en el templo de Sabarimala. Esto ocurre en medio de un escándalo de robo de oro en curso en el santuario. El tribunal enfatizó la escala alarmante del problema y la necesidad de una estricta rendición de cuentas.
La Junta Devaswom de Travancore (TDB), que gestiona el templo de Sabarimala, enfrenta nuevo escrutinio por la venta de 'Adiya Sishtam Ghee', una ofrenda sagrada para los devotos. El 14 de enero de 2026, un banco compuesto por los jueces Raja Vijayaraghavan y K. V. Jayakumar ordenó al Director de Vigilancia estatal que forme un equipo y registre un caso bajo la Ley de Prevención de la Corrupción. La directriz busca descubrir el alcance total de los fondos presuntamente desviados por el personal de la TDB de las ventas de ghee. El ghee, con un precio de 100 rupias por un paquete de 100 ml, genera ingresos significativos para la junta, con cientos de miles de paquetes vendidos durante las temporadas de peregrinación. Las investigaciones del Oficial de Vigilancia del Templo revelaron discrepancias en los pagos durante un período desde el 17 de noviembre de 2025, que abarca menos de dos meses. El déficit ascendió a aproximadamente 35 lakh de rupias, generando preocupaciones sobre irregularidades más amplias. El tribunal comentó que tal suma en un corto plazo 'es alarmante y no puede descartarse como un error contable'. Además, señaló que la escala de la malversación probablemente involucró complicidad de niveles administrativos superiores, describiéndolo como una 'grave negligencia del deber' por no implementar salvaguardas básicas. Los jueces enfatizaron que los oficiales en la cima tienen una responsabilidad fiduciaria de proteger los ingresos del templo. Para garantizar la confidencialidad, el tribunal instruyó que los detalles de la investigación permanezcan ocultos a los medios, con el equipo reportando únicamente al poder judicial. Este desarrollo aumenta la presión sobre la TDB, ya involucrada en un caso separado de robo de oro.