El departamento de bomberos de Lake Alfred, Florida, ha comprado un Tesla Cybertruck por $131.000, generando elogios y escrutinio. Los funcionarios locales ven potencial en las características innovadoras del vehículo para respuestas de emergencia. Sin embargo, el alto costo ha suscitado preguntas sobre la responsabilidad fiscal.
En una audaz jugada, el Departamento de Bomberos de Lake Alfred invirtió $131.000 en un Tesla Cybertruck, con el objetivo de modernizar su flota con tecnología de punta. La durabilidad del vehículo eléctrico y sus capacidades avanzadas se promocionan como activos para operaciones de extinción de incendios y rescate en el condado de Polk. Los partidarios destacan el exoesqueleto de acero inoxidable del Cybertruck y su capacidad todoterreno, que podrían mejorar los tiempos de respuesta en áreas rurales. «Es una adición visionaria que se alinea con nuestro compromiso con la innovación», señaló un portavoz del departamento, aunque las citas exactas de los funcionarios son limitadas en los informes disponibles. Sin embargo, los críticos cuestionan el gasto en medio de restricciones presupuestarias. El precio de compra supera al de los camiones de bomberos tradicionales, lo que genera debates sobre si los fondos podrían destinarse mejor a otras necesidades comunitarias. Según las últimas actualizaciones, el Cybertruck se unirá a las operaciones del departamento, con discusiones en curso sobre su integración práctica. Esta adquisición refleja tendencias más amplias en la seguridad pública hacia la adopción de vehículos eléctricos, pero las reacciones locales destacan la tensión entre innovación y costo en los presupuestos de pueblos pequeños.