Las autoridades estadounidenses solicitan cada vez más la congelación voluntaria de activos digitales vinculados a presuntos delitos.
Los fiscales apuntan a activos relacionados con el blanqueo de capitales, la violación de sanciones y esquemas como el 'pig butchering'. Los emisores suelen cumplir sin órdenes judiciales bajo la ley GENIUS, dejando a los titulares sin las protecciones legales tradicionales.