Los Emiratos Árabes Unidos han fortalecido sus medidas contra el lavado de dinero en los sectores de bienes raíces, metales preciosos y criptomonedas en preparación para una inspección inminente del Grupo de Acción Financiera (FATF). Las autoridades han impuesto multas por un total de 130 millones de AED a empresas y profesiones no financieras designadas desde 2022. Los nuevos requisitos de debida diligencia al cliente buscan prevenir problemas de cumplimiento en servicios relacionados.
Las recientes mejoras del marco de prevención del lavado de dinero (AML) de la UAE se dirigen a sectores vulnerables al crimen financiero, incluidos los bienes raíces, metales preciosos y criptomonedas. Esta medida se produce mientras el país se prepara para una revisión por parte del Grupo de Acción Financiera (FATF), un organismo internacional que evalúa los esfuerzos globales contra el lavado de dinero y la financiación del terrorismo. Desde 2022, los reguladores de la UAE han aplicado sanciones por valor de 130 millones de AED a empresas y profesiones no financieras designadas (DNFBPs), que incluyen entidades en estas áreas de alto riesgo. El reforzamiento de la aplicación refleja un impulso más amplio para alinearse con los estándares globales de cara a la evaluación del FATF. Las normas actualizadas enfatizan procesos más estrictos de debida diligencia al cliente. Por ejemplo, los equipos que gestionan movilidad internacional y reubicaciones reciben la recomendación de examinar exhaustivamente a los socios implicados en transacciones inmobiliarias y constitución de empresas. Dichas verificaciones buscan mitigar retrasos en solicitudes de visados relacionados con bienes raíces o registros empresariales que podrían surgir por incumplimiento de AML. Estas medidas se basan en esfuerzos continuos para fortalecer la integridad financiera de la UAE, particularmente en sectores propensos a flujos ilícitos. Aunque el plazo exacto para la inspección del FATF no se ha especificado, los pasos proactivos subrayan el compromiso del país con una solidez regulatoria.