Las autoridades españolas han arrestado a un nacional chino de 38 años acusado de transferir alrededor de 600.000 euros en criptomonedas a direcciones vinculadas a Hamás. El sospechoso, que regenta una peluquería cerca de Barcelona, fue detenido el martes y posteriormente puesto en libertad con restricciones. El caso, que comenzó como una investigación por blanqueo de capitales, ha escalado a una pesquisa por financiación del terrorismo.
El tribunal superior de España, la Audiencia Nacional, ha iniciado una pesquisa sobre un hombre de 38 años sospechoso de facilitar transferencias de criptomonedas a una entidad asociada con Hamás. El individuo, identificado como un nacional chino que dirige una peluquería en L'Hospitalet de Llobregat, en Cataluña, fue detenido el martes por la policía regional Mossos d'Esquadra. Posteriormente fue puesto en libertad a la espera de más procedimientos, pero se le ordenó entregar su pasaporte y presentarse regularmente ante las autoridades. Los investigadores documentaron al menos 31 transferencias que suman unos 600.000 euros desde carteras bajo el control del sospechoso hacia direcciones digitales ligadas al supuesto grupo relacionado con Hamás. La pesquisa se originó en junio de 2025 como un examen de fraude y blanqueo de capitales, pero la actividad en criptomonedas motivó su reclasificación como caso de financiación del terrorismo. Durante los registros en la vivienda y el negocio del sospechoso, la policía incautó más de 100.000 euros en efectivo, joyería de lujo, unos 9.000 puros, ordenadores y teléfonos móviles. También se congelaron cuentas bancarias y activos cripto, con el valor total de los bienes incautados y bloqueados superando los 370.000 euros. Las autoridades no han revelado los posibles motivos del sospechoso ni si actuó conscientemente con Hamás, destacando la sensibilidad en curso de la investigación. La peluquería sigue en funcionamiento, con el sospechoso y su pareja aparentemente aún trabajando allí. No se han observado indicios públicos de radicalización ideológica, y los funcionarios exploran posibles incentivos financieros o vínculos con redes criminales más amplias. El caso permanece bajo secreto judicial. Este incidente pone de relieve las preocupaciones europeas más amplias sobre terroristas que explotan las criptomonedas para movimientos transfronterizos de fondos, lo que complica los esfuerzos de rastreo. Medios españoles como El País, La Vanguardia, Ara y RTVE han informado de la historia, con detalles consistentes sobre las transferencias y las medidas judiciales.