La Asamblea Nacional rechazó el viernes el impuesto Zucman sobre grandes patrimonios por 172 votos a favor y 228 en contra, en el corazón de los debates sobre el presupuesto de 2026. Poco después, los diputados aprobaron una enmienda que transforma el impuesto al patrimonio inmobiliario en un 'impuesto al patrimonio improductivo', impulsada por MoDem y subenmiendada por los socialistas. Esta decisión, apoyada por una alianza inesperada entre PS, RN y centristas, marca una victoria simbólica para la izquierda y la extrema derecha de oposición.
Los debates en la Asamblea Nacional, bajo alta tensión el viernes 31 de octubre de 2025, culminaron en el rechazo del impuesto Zucman, una medida defendida por la izquierda que buscaba gravar los patrimonios superiores a 100 millones de euros al 2%. 'No existe un impuesto milagroso', declaró el primer ministro Sébastien Lecornu, en 'profundo desacuerdo' con la izquierda, señalando que el impuesto era inconstitucional según el Consejo de Estado. Gabriel Zucman, el economista detrás de la propuesta, se mostró confiado: 'No estoy decepcionado, porque verá la luz del día'.
Poco después, a las 22:50, los diputados adoptaron la enmienda de Jean-Paul Matteï (MoDem), modificada por Philippe Brun (PS), que reemplaza el IFI por un 'impuesto al patrimonio improductivo' que incluye activos financieros y excluye la residencia principal hasta 1 millón de euros. La votación, con 163 a favor frente a 150, unió a PS, RN, MoDem y LIOT contra LFI y Renaissance. Olivier Faure (PS) celebró la adopción de un 'nuevo ISF', mientras que Manuel Bompard (LFI) denunció una 'alianza entre el Partido Socialista y el Reagrupamiento Nacional' para eximir el castillo de Marine Le Pen.
En comisión, los diputados aprobaron la suspensión de la reforma de las pensiones (22 a favor, 12 en contra) y rechazaron el presupuesto de la seguridad social. Lecornu anunció el abandono del congelamiento de las pensiones y los mínimos sociales, abogando por un 'cambio de método' con reuniones entre ministros y grupos políticos, rechazado por LFI. Mathilde Panot (LFI) exigió la censura al gobierno y la salida de Emmanuel Macron. Estas votaciones destacan la fragilidad de la mayoría y las tensiones sobre la justicia fiscal.