El senador morenista Gerardo Fernández Noroña defendió la adquisición de nueve camionetas de lujo para los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), argumentando que son una herramienta de trabajo esencial. Según la Corte, la renovación responde a criterios de seguridad institucional. Sin embargo, el también morenista Ricardo Monreal criticó la compra por contradecir los principios de austeridad republicana.
Gerardo Fernández Noroña, senador de Morena, justificó la compra de nueve camionetas Jeep Cherokee para los ministros de la SCJN, con precios que oscilan entre 1 millón 69 mil y 1 millón 777 mil pesos por unidad. En un mensaje en la red social X, Noroña enfatizó que estos vehículos son necesarios para funciones públicas, comparándolos con otros cargos como el presidente del Congreso o secretarios de Estado. “Hay cargos, como el presidente del Congreso, los ministros, ministras de la Corte, la Presidencia de la República, secretarios de Estado, que deben tener vehículos oficiales para su función, es una herramienta de trabajo, no es un lujo. Ni modo que se vayan a pie, en Metro, que pidan aventón, que usen su vehículo”, declaró.
La SCJN explicó que la flotilla anterior ya no cumple con los estándares de seguridad para proteger a los ministros. Noroña añadió que ninguno de los ministros gana más que la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y que no cuentan con vehículos oficiales, lo cual deben tener. Recordó su propia experiencia como presidente de la mesa directiva del Senado, donde usó su camioneta personal para tareas públicas. Además, señaló que los ministros usan sus celulares personales para el trabajo, en medio de reducciones salariales.
No obstante, Ricardo Monreal, coordinador de Morena en la Cámara de Diputados, expresó desacuerdo. “Nuestra filosofía como movimiento contradice ese tipo de actos”, afirmó, reconociendo que tales excesos violan la doctrina de la Cuarta Transformación y la austeridad. Monreal subrayó que los mexicanos tienen razón en cuestionar estas compras y que los servidores públicos deben ser ejemplo de congruencia.