Los nueve ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) han decidido no usar las camionetas Jeep Cherokee recién adquiridas y optaron por devolverlas, tras una polémica por su costo. Si no se pueden retornar, se asignarán a jueces con mayores riesgos de seguridad. La decisión refleja un compromiso con la austeridad en el uso de recursos públicos.
La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) enfrenta críticas por la compra de nueve camionetas Jeep Cherokee, cada una valorada entre 1.07 y 1.777 millones de pesos. Estas unidades se adquirieron para reemplazar un contrato de arrendamiento de vehículos actuales, con la promesa de un ahorro de mil millones de pesos, según la presidenta Claudia Sheinbaum, quien respaldó la transacción por motivos de seguridad y protección para los ministros.
Sin embargo, los ministros rechazaron las camionetas en una decisión unánime. La SCJN anunció que no las utilizarán y las devolverán. En caso de que la devolución no sea posible, los vehículos se destinarán a "personas juzgadoras que enfrentan mayores riesgos, siempre con apego a la normatividad aplicable". Esta medida se enmarca en un esfuerzo por el uso eficiente de los recursos públicos.
La polémica dividió opiniones dentro de Morena. El senador Gerardo Fernández Noroña defendió la adquisición, argumentando que no se trata de un lujo sino de una herramienta esencial: “Ni modo que se vayan a pie, en Metro, que pidan avión o que usen su vehículo”. En contraste, el coordinador Ricardo Monreal en la Cámara de Diputados criticó la compra por contradecir los principios de la Cuarta Transformación.
La SCJN reiteró su compromiso: "Reiteramos nuestro compromiso con el uso eficiente y responsable de los recursos del pueblo, así como el trabajo permanente para lograr una justicia real y verdadera". Se convocó a una conferencia de prensa para el lunes 26 de enero a las 8:30 horas en las instalaciones del tribunal. Por ahora, no se sabe si el contrato de arrendamiento previo continuará para el transporte de los ministros.