El Departamento de Salud de North West ha nombrado a más de 1.700 trabajadores de atención sanitaria comunitaria en puestos permanentes tras una orden judicial. Esta medida llega después de que el sindicato National Education, Health and Allied Workers’ Union tomara acciones legales para lograr la permanencia a nivel nacional. Aunque el departamento expresa satisfacción, algunos trabajadores experimentados se sienten ignorados por los requisitos de calificación.
En un paso significativo para el empleo en el sector de la salud en Sudáfrica, el Departamento de Salud de North West anunció el nombramiento permanente de más de 1.700 trabajadores de atención sanitaria comunitaria. Esta decisión surge de un fallo del Tribunal Laboral que ordenó la contratación permanente de 27.000 de estos trabajadores en todo el país. El sindicato Nehawu demandó al departamento nacional para asegurar estos puestos.
El portavoz del departamento, Lucas Mothibedi, destacó el progreso, afirmando: «Más de 1.774 han sido empleados de forma permanente y el MEC Sello Lehari también ha ordenado al departamento explorar todos los demás medios y oportunidades disponibles dentro del departamento para asegurar que ninguno de nuestros trabajadores de salud comunitarios quede atrás. Así, en North West estamos satisfechos, estamos en el camino correcto. Continuamos haciéndolo y esperamos que, al menos al final de este año fiscal, todos los trabajadores de salud comunitarios, al menos los calificados, sean empleados permanentemente.»
La iniciativa busca estabilizar la fuerza laboral, pero no todos los trabajadores han beneficiado por igual. Dorcas Motsamai, una veterana de 23 años del pueblo de Motlhabeng en Mahikeng, no fue incluida por falta de calificaciones formales. Expresó su frustración diciendo: «El proceso no es justo; me duele que contraten a jóvenes sin experiencia. Lo que realmente duele es que somos nosotros quienes les enseñamos cómo trabajamos y demás. Algunos con experiencia asistieron a talleres y capacitaciones. Tenemos certificados, pero al final nos ignoran. Queremos que el departamento nos contrate por nuestra experiencia, en lugar de pedirnos certificados de secundaria.»
Este desarrollo pone de relieve las tensiones continuas entre experiencia y educación formal en las contrataciones del sector público, con el departamento comprometido a realizar más integraciones para el final del año fiscal.