Con un peso de poco más de 3 kilogramos, la tímida gata mestiza Emery fue rescatada de un parque demolido por un voluntario de TNR y llevada a ARK. Aprendió de su compañero Flint, adoptado desde entonces, que estaba a salvo. Sana y de aspecto llamativo, necesita un entorno paciente para ganar confianza.
Emery, una pequeña gata mestiza con marcadas motas de pelaje llamativas, pesa poco más de 3 kilogramos y tiene un carácter tímido que añade un toque de mística y magia. Vivía en un parque que después fue demolido, lo que llevó a su descubrimiento por un voluntario que realizaba actividades de TNR —trampa, esterilización, retorno—. Junto con otro gato llamado Flint, que desde entonces ha sido adoptado en un nuevo hogar, Emery fue llevada a ARK.
Durante el tiempo que pasaron juntas, Emery observó atentamente a Flint y tomó ejemplo de él, comprendiendo gradualmente que no corría peligro. Aunque tal vez nunca se convierta en una gata de regazo, Emery es saludable y hermosa. En un entorno que permita interacciones suaves uno a uno, se espera que gane confianza con el tiempo y prospere.
Historias como la de Emery destacan los desafíos que enfrentan los animales callejeros desplazados por cambios urbanos y el papel de organizaciones como ARK en ofrecer segundas oportunidades.