Científicos han identificado una razón clave por la que el oro resiste la oxidación, lo que podría abrir nuevos usos para este metal en la química. Las simulaciones muestran cómo la disposición atómica en las superficies del oro impide las reacciones con el oxígeno. Los hallazgos provienen de un modelado cuántico detallado realizado en la Universidad de Tulane.
El oro permanece químicamente inerte porque sus átomos superficiales a menudo se reorganizan en patrones hexagonales estables después de ser cortados. Estos patrones requieren una gran cantidad de energía para que las moléculas de oxígeno se separen y reaccionen, a diferencia de las disposiciones rectangulares que permitirían una oxidación más sencilla. Los investigadores Matthew Montemore y Santu Biswas dirigieron el trabajo utilizando simulaciones por supercomputadora para probar diversas configuraciones atómicas.