Químicos de la Universidad de California, Riverside, han estabilizado una molécula de carbeno altamente reactiva en agua, probando una hipótesis de hace 67 años sobre el papel de la vitamina B1 en el cuerpo. El avance, detallado en Science Advances, resuelve un enigma bioquímico de larga data y sugiere potencial para una fabricación química más ecológica.
Los investigadores dirigidos por Vincent Lavallo en la UC Riverside crearon una estructura molecular protectora, descrita como una 'armadura', que resguarda al carbeno del agua. Esto les permitió aislar la molécula, sellarla en un tubo y observar que permaneció estable durante meses. La analizaron mediante espectroscopia de resonancia magnética nuclear y cristalografía de rayos X, lo que proporcionó evidencia directa de su existencia en condiciones acuosas. Lavallo calificó esto como 'la primera vez que alguien ha podido observar un carbeno estable en agua', confirmando la propuesta de Ronald Breslow de 1958 de que la tiamina, o vitamina B1, forma una estructura similar a un carbeno para impulsar reacciones bioquímicas. Breslow, químico de la Universidad de Columbia, lo había sugerido a pesar de la inestabilidad conocida de los carbenos, especialmente en agua. El primer autor, Varun Raviprolu, exestudiante de posgrado en la UCR y ahora en la UCLA, señaló que su trabajo fue inicialmente exploratorio pero terminó validando la teoría. El logro abre puertas al uso de carbenos en catalizadores a base de agua para productos farmacéuticos y combustibles, evitando solventes tóxicos. Raviprolu enfatizó los beneficios del agua como un solvente abundante y no tóxico para una química más ecológica. Lavallo, con dos décadas de investigación sobre carbenos, destacó el hito personal: 'Hace solo 30 años, la gente pensaba que estas moléculas ni siquiera podían crearse. Ahora podemos embotellarlas en agua'.