Los desarrolladores de Capcom han presentado Resident Evil Requiem, la novena entrega principal de la serie de terror de supervivencia, destacando una mezcla de jugabilidad clásica y orientada a la acción a través de los protagonistas Leon Kennedy y Grace Ashcroft. El director Koshi Nakanishi ha abordado las preocupaciones de los fans comparando el enfoque multiprotagonista del juego con el sushi, asegurando que evita los errores de Resident Evil 6. Las sesiones prácticas destacan un péndulo de tensión y alivio en un entorno hospitalario infestado de zombis.
Resident Evil Requiem, programado para su lanzamiento el 27 de febrero de 2026, conmemora el 30 aniversario de la franquicia e introduce un cambio generacional con el héroe recurrente Leon S. Kennedy y la recién llegada Grace Ashcroft. En recientes avances, los jugadores experimentaron unas tres horas de una versión casi final en el Rhodes Hill Chronic Care Center, un hospital semiabierto tomado por zombis. Grace's sections evoke the survival horror of Resident Evil 7 and the Resident Evil 2 Remake, played in first-person with scarce resources. Players scavenge for keys, herbs, and ammo while navigating locked doors and escalating threats, including a sinister doctor monitoring via CCTV. «La idea es que, al combinarlos, son más que la suma de sus partes», explicó el director Koshi Nakanishi en una entrevista, usando una analogía con el sushi para describir cómo el estilo de Leon en tercera persona y enfocado en la acción —recordando al Resident Evil 4 Remake— complementa la exploración tensa de Grace sin diluir la identidad de la serie. Leon llega más tarde, abriéndose paso por áreas que Grace exploró previamente, con cambios persistentes como zombis reubicados o ítems recogidos que afectan su camino. Los enemigos conservan rasgos humanos tras la transformación: zombis sensibles a la luz arañan interruptores, los vendados reaccionan al ruido y los 'Blister Heads' se reaniman de enemigos abatidos. Los 'Chunks', zombis con sobrepeso, absorben balas, mientras que inyectores fabricables ofrecen soluciones explosivas. Nakanishi enfatizó que la jugabilidad de Leon incluye exploración, puzles y terror más allá de los tráilers de acción. Las especulaciones de los avances sugieren que Leon porta una infección mortal en el cuello, que podría llevar a un final sacrificial, simbolizado por regalarle a Grace el potente revólver 'Requiem' —nombrado por una misa de difuntos—. El incidente incitador involucra a la madre de Grace, Alyssa Ashcroft. Esta interacción crea un 'gráfico de tensión y alivio', oscilando entre pánico y respiro, prometiendo una evolución enfocada de las fortalezas de Resident Evil.