Estados Unidos experimenta su mayor número de casos de sarampión en décadas en medio de una disminución en las tasas de vacunación. Los investigadores han comenzado a desarrollar tratamientos para el virus y para las personas vulnerables.
Hasta hace poco, la eficacia de la vacunación contra el sarampión significaba que existían pocos incentivos médicos o financieros para crear tratamientos contra la enfermedad.
A medida que los casos aumentan, los científicos están trabajando ahora en medicamentos para ayudar a quienes se infectan o enfrentan mayores riesgos por el virus.
Este cambio refleja las nuevas condiciones de salud pública en el país.