Decenas de rusos mayores han solicitado a su fondo nacional de pensiones que pague los beneficios en criptomoneda, según informes del fondo. Muchos también preguntaron cómo sus actividades de minería de Bitcoin podrían afectar los pagos sociales. Estas solicitudes destacan el creciente interés en cripto entre los mayores, pese a las restricciones legales para su uso como medio de pago.
El Fondo de Pensiones y Seguro Social de Rusia recibió 37 millones de llamadas de jubilados en 2025, con las consultas relacionadas con criptomonedas emergiendo como una principal preocupación. «Las tendencias actuales se reflejan en las preguntas de los ciudadanos», señaló el fondo en su canal de Telegram. Los consultantes preguntaron específicamente si podían recibir sus pensiones en criptomoneda y si los ingresos por minería de cripto influirían en el cálculo de los beneficios sociales. El marco legal de Rusia prohíbe el uso de criptomonedas como método de pago para individuos, organismos gubernamentales y empresas. Los pagos de pensiones siguen realizándose exclusivamente en rublos, como aclararon los expertos del fondo a los llamantes. La tributación de activos digitales la gestiona el Servicio Federal de Impuestos. La minería de cripto está en auge en el país, con la mayoría de los ciudadanos privados pudiendo operar desde casa sin declararlo al gobierno. Sin embargo, una ley promulgada en noviembre de 2024 exige que aquellos que consuman más de 6.000 kilovatios-hora de electricidad al mes se registren y paguen impuestos sobre sus ganancias. Esta tendencia entre los baby boomers rusos refleja cambios globales. En Estados Unidos, una encuesta de Gallup del año pasado encontró que el 12% de los hombres de 50 años o más y el 9% de las mujeres del mismo grupo poseen cripto. En el Reino Unido, Cartwright Pension Trusts respaldó un esquema de pensiones que invirtió directamente en Bitcoin, obteniendo una ganancia del 56% en 12 meses, con el activo representando el 3% de las tenencias. El presidente de Corea del Sur, Lee Jae-myung, antes de su elección en mayo, prometió permitir que el Fondo Nacional de Pensiones invierta en cripto. Estos desarrollos indican que se desvanecen los estereotipos de la criptomoneda como una afición juvenil, con las generaciones mayores mostrando resiliencia en sus inversiones.