Basándose en la preparación de las bolsas para el comercio de criptomonedas, el banco central ruso detalla límites para inversores minoristas e implementa por fases el rublo digital, buscando mayor transparencia en el mercado en medio de aprobaciones regulatorias en curso.
La propuesta del banco central ruso amplía el marco que permite a la Bolsa de Moscú (MOEX) y la Bolsa de San Petersburgo (SPB) lanzar el comercio de criptomonedas. Clasifica los activos digitales como instrumentos de moneda extranjera, con inversores no calificados (minoristas) enfrentando un límite anual de 300.000 rublos por intermediario, restringidos a tokens altamente líquidos como Bitcoin y Ethereum, y requiriendo una prueba de conocimiento de riesgos. Los inversores calificados obtienen un acceso más amplio sin límites, excluyendo monedas de privacidad, mientras que todos deben informar de sus actividades a las autoridades fiscales.
El régimen se basa en una fase experimental de tres años limitada a inversores calificados, manteniendo las prohibiciones sobre el uso de cripto para pagos domésticos. Los usuarios minoristas pueden acceder a bolsas extranjeras a través de cuentas en el extranjero o transferir tenencias al exterior mediante intermediarios autorizados.
En paralelo, el rublo digital se lanzará el 1 de septiembre de 2026, comenzando con grandes comerciantes (ingresos >120 millones de rublos), expandiéndose a empresas medianas en 2027, y adopción completa en toda la economía para 2028. Las enmiendas legislativas están previstas para el 1 de julio de 2026, con sanciones por operaciones sin licencia a partir de julio de 2027, mejorando la supervisión de la actividad cripto previamente no regulada.