El CEO de OpenAI, Sam Altman, está lanzando una nueva startup de interfaces cerebro-computadora llamada Merge Labs. La iniciativa, que busca leer la actividad cerebral mediante ultrasonido, se está escindiendo de Forest Neurotech, una organización sin fines de lucro con sede en Los Ángeles. Los detalles provienen de una fuente familiarizada con los planes.
Sam Altman, el CEO de OpenAI, se adentra en la neurociencia con Merge Labs, una startup centrada en interfaces cerebro-computadora. Según una persona con conocimiento directo de la iniciativa, Merge Labs surgirá como una entidad independiente de Forest Neurotech, una organización sin fines de lucro con sede en Los Ángeles.
La tecnología principal de Merge Labs utiliza ultrasonido para detectar e interpretar la actividad cerebral, posicionándola en el creciente campo de las interfaces cerebro-computadora. Este enfoque difiere de métodos más invasivos como los explorados por empresas como Neuralink, aunque no se han divulgado detalles sobre plazos de desarrollo o financiación en la información disponible.
Forest Neurotech, la organización sin fines de lucro matriz, ha estado trabajando en proyectos relacionados de neurotecnología, y la escisión permite a Merge Labs operar de forma independiente aprovechando esa base. Este movimiento resalta los intereses crecientes de Altman más allá de la inteligencia artificial, hacia interacciones directas entre el cerebro humano y la tecnología.
No se han realizado anuncios oficiales por parte de Altman o las partes involucradas, pero los planes destacan las innovaciones en curso en la forma en que la tecnología interactúa con la mente humana. Este desarrollo se produce en medio de avances más amplios en neurociencia y startups que abordan desafíos relacionados con el cerebro.