El ministro del Interior, Diego Santilli, se reunió este jueves en San Juan con el gobernador Marcelo Orrego para avanzar en la reforma laboral. Ambos coincidieron en la necesidad de cambios normativos que fomenten el empleo privado y el crecimiento económico. Orrego se mostró dispuesto a buscar consensos para el proyecto.
El encuentro entre Diego Santilli y Marcelo Orrego se llevó a cabo este jueves en San Juan, en el marco de la agenda federal impulsada por el Gobierno nacional para coordinar políticas con los gobernadores provinciales. La reunión se centró en la reforma laboral, que busca modificar la Ley de Contrato de Trabajo (20.744) para flexibilizar el marco vigente, reducir costos laborales y promover la creación de empleo registrado.
Santilli afirmó que "ningún gobernador puede estar en contra de una reforma laboral en Argentina", destacando su importancia para generar empleo, brindar previsibilidad al sector productivo y sostener el crecimiento económico en todo el país. Por su parte, Orrego se mostró predispuesto a "encontrar los consensos necesarios para debatir el proyecto de reforma laboral" y enfatizó que la ley debe apuntar a "generar más empleo privado y crecimiento para todas las provincias".
Esta reunión forma parte de una serie de diálogos que Santilli mantiene con mandatarios provinciales para sumar apoyos al proyecto, que podría debatirse en sesiones extraordinarias a partir del 2 de febrero, con posible tratamiento en el Senado entre el 10 y el 11 de ese mes. Previamente, Santilli se reunió en Mendoza con el gobernador Alfredo Cornejo, quien también respaldó la iniciativa, aunque planteó reclamos por obras públicas como rutas y puentes.
Fuentes cercanas al ministro indicaron que Orrego y Cornejo se comprometieron a apoyar la reforma en el Congreso. La agenda de Santilli continúa: este viernes recibirá al gobernador Sergio Ziliotto en la Casa Rosada, participará en el Festival de Jesús María junto al presidente Javier Milei, y el lunes se reunirá con Gustavo Sáenz en Salta.
El proyecto redefine las indemnizaciones por despido sin causa, excluyendo conceptos no mensuales como aguinaldo y vacaciones, con el objetivo de facilitar la incorporación de trabajadores a la economía formal y adaptar la legislación a los cambios del mercado.