Sony Interactive Entertainment ha presentado una patente para una tecnología que permitiría a la PlayStation 6 ejecutar nativamente juegos desde PlayStation 1 hasta PlayStation 5. Desarrollada por Mark Cerny, el arquitecto de la PS4 y PS5, esta innovación busca eliminar la dependencia de la emulación por software o servicios en la nube. La patente, publicada en julio de 2025, resalta el impulso de Sony para preservar su legado en videojuegos ante presiones competitivas.
La patente, detallada en un documento titulado «Ejecutar una aplicación heredada en un dispositivo no heredado con hardware diferente de la aplicación», propone el uso de hardware dedicado en la PlayStation 6 para ajustar dinámicamente su CPU y GPU. Esta configuración identificaría los juegos insertados y replicaría el comportamiento de las consolas originales, garantizando un rendimiento fiel y fidelidad visual. Los procesos clave incluyen el ajuste de la salida de píxeles y los ciclos de control de caché, lo que permite renderizar gráficos heredados en resoluciones modernas como 4K sin problemas de fluidez o sincronización habituales en las emulaciones.
La historia de Sony con la retrocompatibilidad ha sido variada. La PlayStation 2, lanzada en 2000, soportaba nativamente títulos de PS1, mientras que los primeros modelos de PlayStation 3 de 2006 incluían hardware para juegos de PS2, lo que le valió elogios de los usuarios. Sin embargo, la PS5 limita la compatibilidad nativa a títulos de PS4, recurriendo al streaming para los más antiguos mediante PlayStation Now.
Este desarrollo responde a las demandas de larga data de los jugadores y contrarresta la ventaja de Microsoft, establecida desde el lanzamiento de Xbox One en 2013 y ampliada con Xbox Series X/S. Para los entusiastas, significa revivir clásicos como Final Fantasy VII, Metal Gear Solid, Gran Turismo, Resident Evil 2 y Silent Hill con discos originales, sin necesidad de remasterizaciones costosas o hardware obsoleto.
La comunidad de jugadores ha mostrado entusiasmo en línea, aunque algunos expresan escepticismo basado en patentes pasadas no implementadas, como una propuesta basada en la nube de 2020. Implementar compatibilidad en cinco generaciones plantea desafíos, especialmente con arquitecturas como el procesador Cell de la PS3, pero la patente menciona un modo de prueba de estrés para ajustes en tiempo real. Los analistas esperan la PlayStation 6 hacia 2027 o 2028, posiblemente con soporte para trofeos en juegos antiguos y otros avances como gráficos mejorados e integración de VR.
Al priorizar el soporte nativo, Sony busca aumentar el valor de la consola, asegurando que los clásicos sigan accesibles en medio de los cambios de la industria hacia cierres digitales y eliminaciones.