Un grupo de 65 turistas, en su mayoría suecos, quedó varado en la isla King George en la Antártida debido a una repentina tormenta de nieve. La autora Christina Larsson, que celebraba su 60 cumpleaños en la expedición, describe acurrucarse para entrar en calor y usar bolsas de basura para protección. Todos estaban de vuelta en el barco M/S Ocean Nova para el lunes por la noche sin lesiones físicas reportadas según el organizador.
La expedición en el barco M/S Ocean Nova, organizada por la empresa sueca Polarquest, comenzó el 9 de noviembre en Ushuaia, Argentina, y estaba prevista para durar tres semanas. El domingo, 65 pasajeros, guías y un médico del barco viajaron en zodiacs a la isla King George, una isla en las Islas Shetland del Sur justo al norte de la Península Antártica, a 12 millas del continente.
De repente, una intensa tormenta de nieve con vientos de unos 18 metros por segundo y olas altas hizo imposible regresar al barco. «Casi inmediatamente, el líder de la expedición decidió que debíamos evacuar, pero era demasiado tarde. El viento había aumentado y las olas eran altas y fuertes», dice Christina Larsson, una de las varadas.
El grupo, que incluía varios suecos, quedó atrapado entre medio día y un día completo, unas 26 horas. Tenían equipo de emergencia como mantas de aluminio, pero no suficientes para todos. «Teníamos mantas de aluminio pero no alcanzaban para todos, así que nos pusimos bolsas de basura», relata Larsson. Se acurrucaron para entrar en calor y luego recibieron provisiones, café caliente y más equipo del barco.
Según la CEO de Polarquest, Marie Lannborn Barker, nadie sufrió lesiones físicas y el tiempo mejoró el lunes. A las 20:00, 49 de 65 personas estaban de vuelta a bordo, y a las 21:00 todos lo estaban y cenaron. Un médico a bordo atendió a los pasajeros. Sin embargo, familiares y pasajeros reportan posibles congelaciones, equipo inadecuado como tiendas sin suelo y algunos cayendo al agua helada durante el rescate, aunque no confirmado por el organizador.
«Nuestro enfoque ahora es tener a todos a bordo y hacer que se sientan lo mejor posible», dice Lannborn Barker. La expedición está planeada para continuar y regresar a Ushuaia el 29 de noviembre.