China está construyendo capacidades financieras paralelas en lugar de desafiar directamente el estatus del dólar como moneda de reserva global. El e-CNY se ha convertido en uno de los experimentos de moneda digital de banco central más avanzados del mundo, procesando más de 3.400 millones de transacciones por un valor de unos 2,3 billones de dólares estadounidenses a finales de 2025.
En los últimos años, el e-CNY ha evolucionado hasta convertirse en uno de los experimentos de moneda digital de banco central (CBDC) más avanzados del mundo, y su proyecto CBDC en vivo más grande. Había procesado más de 3.400 millones de transacciones por un valor de unos 2,3 billones de dólares estadounidenses a finales de 2025, un aumento de más del 800% desde 2023, según el Atlantic Council con sede en Washington. Esta rápida expansión destaca el uso creciente y escalable del yuan digital en provincias y la ampliación del rango de escenarios de pago. Todos estos desarrollos apuntan a un enfoque estratégico que a menudo se malinterpreta. China no está intentando un asalto frontal al rol del dólar como moneda de reserva primaria del mundo. En cambio, está trabajando para modernizar y reconfigurar parcialmente la “tubería” del sistema financiero global. Iniciativas como el Project mBridge respaldan pagos internacionales vinculados a Hong Kong y la Iniciativa de la Franja y la Ruta. El artículo argumenta que China solo está construyendo capacidades paralelas. Si los sistemas permanecen complementarios o se vuelven competitivos depende de cómo respondan los demás, lo que refleja esfuerzos para aumentar la influencia de la moneda digital en mercados emergentes sin alterar el orden existente.