El área técnica del TCU recomendó la suspensión parcial de la homologación de una importante subasta de energía que contrató 515 mil millones de reales en reservas para plantas termoeléctricas e hidroeléctricas.
El dictamen, firmado el viernes (15), cuestiona la contratación de plantas termoeléctricas alimentadas por carbón y gas. Los técnicos advierten sobre beneficios extraordinarios para las empresas ganadoras y el riesgo de altos costos para los consumidores.
La subasta, realizada en marzo, contrató 19 GW de capacidad por 15 años. El precio tope casi se duplicó en tres días y el descuento se situó en torno al 5%. El modelo priorizó las fuentes fósiles sobre las baterías renovables.
El Ministerio de Minas y Energía declaró que la licitación siguió todos los preceptos legales. El caso pasa ahora al pleno del TCU, mientras que diversas acciones judiciales federales buscan la anulación del resultado.