Las acciones de Tesla cayeron alrededor del 2% el viernes, con los traders de opciones pagando primas elevadas para protegerse contra más descensos. Los analistas de Wall Street siguen cautelosos ante el giro del fabricante de vehículos eléctricos hacia la inteligencia artificial y la robótica, citando caídas recientes en los ingresos y cambios en la producción. A pesar de las preocupaciones, algunos ven potencial en el negocio energético de Tesla, particularmente las baterías Megapack para centros de datos de IA.
Tesla Inc. (NASDAQ:TSLA) vio caer sus acciones aproximadamente un 2% el viernes, reflejando la cautela de los inversores sobre la dirección estratégica de la compañía. La actividad en el mercado de opciones indicó que los traders no anticipan un colapso, pero están incrementando las protecciones contra caídas adicionales, ya que la acción depende en gran medida del impulso y la confianza de los inversores. Los analistas de Wall Street han calificado las inversiones en Tesla como «riesgosas» en 2026, con las acciones bajando más del 9% ese año. Esto sigue a un notable giro hacia esfuerzos en IA y robótica, incluyendo el lanzamiento del robot humanoide Optimus. A finales del mes pasado, Tesla anunció que cesaría la producción de sus vehículos Model S y Model X para reasignar la fábrica de Fremont a la fabricación de robots Optimus. Esta medida se alinea con tendencias más amplias entre los gigantes tecnológicos hacia la IA, aunque ha generado preocupaciones sobre la desviación del foco de las operaciones principales de vehículos. El rendimiento financiero ha sido decepcionante, con una caída del 3% en los ingresos interanual y un 11% de descenso en los ingresos automovilísticos, marcando la primera caída anual en ventas de Tesla. En el último trimestre, la compañía vendió 418.227 unidades, un descenso anual del 4,9% en los últimos dos años, lo que sugiere posible saturación del mercado o competencia creciente que podría presionar precios y rentabilidad. En nota positiva, un informe del analista de William Blair Jed Dorsheimer destacó oportunidades en el segmento de energía de Tesla, particularmente las baterías Megapack, impulsadas por la demanda de centros de datos de IA en expansión. En los últimos seis meses, las acciones de Tesla superaron al S&P 500 en un 10,8%, y la compañía apunta a alcanzar los 600 dólares por acción en los próximos 12 meses. Mientras tanto, los analistas prefieren alternativas como Amazon (AMZN) y Alphabet (GOOGL), cuya unidad Waymo es un rival clave en conducción autónoma.