Tesla está acelerando su transición de la fabricación de vehículos eléctricos a la robótica e inteligencia artificial, en medio de ingresos a la baja. La compañía planea eliminar la producción de sus modelos insignia Model S y Model X para mediados de 2026 para priorizar el robot humanoide Optimus. El CEO Elon Musk está redirigiendo recursos hacia sistemas autónomos como robotaxis y el software Full Self-Driving.
El giro estratégico de Tesla se produce cuando la compañía enfrenta su primera caída de ingresos interanual. En el cuarto trimestre de 2025, las ganancias cayeron aproximadamente un 3% a 24.900 millones de dólares, contribuyendo a una bajada de las acciones por debajo de los 400 dólares, estabilizándose alrededor de los 397 dólares antes del 6 de febrero de 2026. Esta presión financiera subraya la urgencia del cambio, con inversores cuestionando si las ganancias de las nuevas iniciativas pueden compensar la desaceleración automovilística. Un desarrollo clave implica la reconversión de las instalaciones de producción. Según Benchmark Mineral Intelligence, Tesla podría eliminar la fabricación de Model S y Model X para finales del segundo trimestre de 2026. La capacidad liberada en la fábrica de Fremont apoyará la producción del robot Optimus, alineándose con la visión de Elon Musk de Tesla como una 'compañía de IA física' en lugar de una automotriz tradicional. Analistas de Morningstar han señalado que esta reconversión está por delante de muchas expectativas. En el frente del software, Tesla se está expandiendo en mercados importantes. El vicepresidente Tao Lin confirmó la participación de la compañía en iniciativas de conducción autónoma asistida en China, señalando una colaboración más profunda con los reguladores. Musk ha priorizado el lanzamiento del software Full Self-Driving (FSD) en Europa y China a principios de 2026, crucial para una de las mayores regiones de ventas de Tesla. En EE.UU., Tesla está probando estrategias de precios, con un ligero aumento en las tasas de arrendamiento del Model Y Premium, según el análisis de CarsDirect. Esta medida busca evaluar el poder de precios en medio de presiones competitivas. El giro hacia la IA y la robótica, incluyendo robotaxis, representa una apuesta de alto riesgo por la rentabilidad futura, aunque persisten los desafíos en las ventas de VE.