El fiscal general en funciones de Estados Unidos, Todd Blanche, firmó este jueves una orden que reclasifica la marihuana medicinal autorizada por los estados como una sustancia de la Lista III, menos estrictamente regulada. Esta medida no legaliza el cannabis a nivel federal, pero facilita desgravaciones fiscales y reduce barreras a la investigación. La decisión responde a una directiva de Donald Trump para acelerar el proceso.
Todd Blanche, fiscal general en funciones bajo el presidente Donald Trump, firmó el 23 de abril de 2026 una orden ejecutiva que traslada la marihuana medicinal autorizada por estados de la Lista I —reservada para drogas sin uso médico aceptado y alto potencial de abuso— a la Lista III.
La orden no autoriza el uso médico o recreativo de la marihuana según la ley federal, pero legitima en gran medida los programas estatales en 40 estados. Otorga desgravaciones fiscales a productores y distribuidores con licencia estatal, permitiéndoles deducir gastos empresariales por primera vez, y protege a investigadores de sanciones al usar cannabis con licencia estatal, según informa AP.
Blanche declaró en un comunicado: “Esta medida de reclasificación permite investigar la seguridad y la eficacia de esta sustancia, lo que en última instancia proporcionará a los pacientes una mejor atención y a los médicos información más fiable”. Cumple así la promesa de Trump de extender opciones de tratamiento médico, tras ordenar en diciembre acelerar el proceso iniciado bajo Joe Biden.
Michael Bronstein, presidente de la Asociación Americana de Comercio de Cannabis y Cáñamo, la calificó como “el avance federal más significativo en la política del cannabis en más de 50 años”. Sin embargo, algunos republicanos se oponen, y queda por definir su impacto en estados con ventas recreativas mixtas, como Washington.