El plan de Toyota para tomar privada a su filial Toyota Industries ha encendido un choque con inversores activistas. La oferta inicial anunciada en junio se endulzó este mes con un 15% hasta ¥18.800 por acción, pero Elliott Investment Management, con sede en EE.UU., la critica por infravalorar significativamente a la compañía.
La oferta de Toyota para privatizar a su filial Toyota Industries, conocida como TICO, comenzó como un acuerdo anodino pero ha evolucionado en un campo de batalla entre inversores activistas que impulsan el máximo valor para los accionistas y la cultura corporativa japonesa que enfatiza la armonía de los interesados por encima de los retornos. En junio, Toyota lanzó una oferta inicial de ¥16.300 por acción. Liderando la oposición, Elliott Investment Management, con sede en EE.UU. y propietaria del 6,7% de TICO, ha exigido un precio más alto. Este mes, Toyota elevó la oferta un 15% a ¥18.800 por acción, valorando el acuerdo en alrededor de 27.800 millones de dólares, pero Elliott argumenta que esto infravalora a TICO en casi un 40% —o más como entidad independiente—. Elliott ha criticado la oferta como opaca y que no cumple con estándares básicos de gobernanza. Esta disputa sirve como caso de prueba para las operaciones en Japón, destacando tensiones entre prácticas tradicionales y presiones activistas globales. Desde el anuncio, Elliott ha liderado la campaña por mejores términos.