El Tribunal de Conducta Judicial ha dictaminado que el presidente del Tribunal Superior del Cabo Oriental, Selby Mbenenge, no es culpable de conducta gravemente indebida pero sí de conducta grave de Categoría B. Este fallo significa que evita el juicio político pero enfrenta posibles sanciones de la Comisión de Servicio Judicial. La comisión revisará ahora las presentaciones antes de decidir sobre la culpabilidad y las penas.
La reciente decisión del Tribunal de Conducta Judicial respecto al presidente del Tribunal Superior del Cabo Oriental, Selby Mbenenge, deja muchas preguntas sin respuesta, a pesar de absolverlo del cargo más grave. El 5 de febrero de 2026, el tribunal determinó que Mbenenge no era culpable de conducta gravemente indebida de Categoría C, que podría llevar a un juicio político y destitución del cargo. Sin embargo, lo consideró responsable de conducta de Categoría B, descrita como grave pero no destitutoria, según la Ley de la Comisión de Servicio Judicial. Esta distinción es crucial. La Categoría A involucra problemas menores, mientras que la Categoría B justifica sanciones como multas, suspensiones, advertencias escritas o formación obligatoria, según se establece en la sección 17(8) de la ley. El tribunal también realizó determinaciones de credibilidad contra la denunciante, Andiswa Mengo, señalando que fue mentirosa en aspectos clave de sus alegaciones. Estas determinaciones probablemente perdurarán cuando la Comisión de Servicio Judicial (JSC) revise el caso. La JSC debe ahora solicitar presentaciones escritas tanto de Mbenenge como de Mengo para argumentar a favor o en contra del fallo, incluidas las sanciones. Mbenenge ha expresado su intención de volver al trabajo de inmediato, pero los procesos legales en las secciones 19(2) y 20 de la ley requieren la determinación final de la JSC antes de que pueda reanudar sus funciones. Previamente, en 2024, la JSC le concedió un permiso especial en lugar de suspensión durante la investigación, una desviación de la práctica estándar. Las sanciones posibles se basan en precedentes: el juez Nkola Motata enfrentó una multa de 1 millón de rands (posteriormente anulada), el Jefe de Justicia Mogoeng Mogoeng emitió una disculpa pública y otros recibieron formación. La elección de la JSC debería priorizar la restauración de la confianza pública en el poder judicial, considerando los hechos del tribunal y el contexto más amplio. Los críticos destacan la falta de compromiso con fallos de la Corte Constitucional sobre acoso sexual, que enfatizan desequilibrios de poder e igualdad sustantiva. Desde la denuncia, la Jefa de Justicia Mandisa Maya ha implementado una política centrada en la víctima para apoyar a los denunciantes de acoso, potencialmente facilitando futuras denuncias. El resultado pondrá a prueba el compromiso del poder judicial con la rendición de cuentas y la igualdad.