El Tribunal Constitucional de Sudáfrica ha dictaminado que la extradición de Moroadi Cholota desde Estados Unidos fue ilegal, pero su enjuiciamiento debe continuar. La decisión aclara que la Autoridad Nacional de Procesos Judiciales carece de poder para solicitar extradiciones, asignando ese rol al ejecutivo nacional. Este fallo ofrece una tabla de salvación a casos en curso mientras corrige prácticas jurídicas de larga data.
El 23 de enero de 2025, el Tribunal Constitucional de Sudáfrica emitió un fallo unánime en el caso de Moroadi Cholota, exasistente personal del ex primer ministro del Free State Ace Magashule. Cholota fue extraditada de EE.UU. en agosto de 2024 para enfrentar cargos de fraude, corrupción, robo y extorsión relacionados con el escándalo del amianto por 255 millones de rands. El tribunal, presidido por el vicejefe de Justicia Dunstan Mlambo, revocó una sentencia del High Court del Free State que había detenido su juicio porque la solicitud de extradición provenía del Director de Procesos Públicos en lugar del ejecutivo nacional. Los jueces confirmaron que la extradición fue ilegal, ya que la Autoridad Nacional de Procesos Judiciales (NPA) carece de autoridad para tales solicitudes, que involucran relaciones exteriores y poderes ejecutivos. Sin embargo, el tribunal enfatizó que este error procesal no socava la jurisdicción penal a menos que desacredite la administración de justicia. «Un tribunal solo se ve privado de su jurisdicción penal en casos donde su ejercicio traería descrédito a la administración de justicia», estableció la sentencia. Los fiscales actuaron de buena fe, creyendo tener la autoridad necesaria. La portavoz de la NPA, Bulelwa Makeke, dio la bienvenida al resultado, señalando que permite centrarse en otros aspectos del caso Cholota. La decisión también corrige una sentencia del Tribunal Supremo de Apelación, estableciendo que la autoridad de extradición corresponde al ejecutivo nacional en general, no solo al ministro de Justicia. Esto preserva la independencia prosecutorial limitando el rol de la NPA a preparativos domésticos. En un asunto relacionado, el tribunal desestimó la apelación tardía de la NPA en el desafío a la extradición de Jonathan Schultz, criticando demoras y ordenando costas contra la NPA. Schultz había impugnado la práctica de décadas de la NPA en extradiciones, postura confirmada por el Tribunal Supremo de Apelación en diciembre de 2024. La decisión asegura que futuras solicitudes sigan canales adecuados sin invalidar retroactivamente casos previos.