El presidente Trump ha aprobado un permiso presidencial para el oleoducto de expansión Bridger, un proyecto que transportaría petróleo desde las arenas bituminosas de Alberta, en Canadá, hasta el centro de Wyoming. La línea de 647 millas cuenta con el respaldo de la familia True, operadores petroleros de larga trayectoria en Wyoming, y tiene como objetivo comenzar la construcción el próximo año para que el petróleo comience a fluir en 2028. La administración Trump está agilizando las revisiones ambientales para acelerar el proceso.
El pasado jueves, Trump firmó el permiso en la Casa Blanca, destacando el contraste con la administración anterior. "Ellos no firmaban un acuerdo de oleoducto, y nosotros estamos construyendo oleoductos", declaró. El permiso allana el camino para el transporte transfronterizo de al menos 550.000 barriles de crudo por día, con el potencial de alcanzar más de 1 millón de barriles diarios a máxima capacidad. El segmento canadiense será construido por South Bow, una empresa derivada de la firma responsable de la propuesta original del Keystone XL.