El Grupo Volkswagen retirará su marca Skoda de China continental para mediados de 2026 tras años de caída en las ventas. Las entregas pasaron de 341.000 unidades en 2018 a cerca de 15.000 el año pasado, a medida que los fabricantes locales de vehículos eléctricos ganaban cuota de mercado.
El Grupo Volkswagen retira su marca de mercado masivo Skoda de China continental tras años de ventas mediocres, a medida que las marcas internacionales pierden atractivo en el mercado automotriz más grande del mundo. “Skoda Auto ha realineado su estrategia global para centrarse en mercados en crecimiento como India y la región de la ASEAN”, indicó un portavoz de Volkswagen el jueves en una respuesta escrita al South China Morning Post, sin desmentir los informes previos de que la marca checa dejaría de vender vehículos nuevos para mediados de 2026. China seguirá siendo “el núcleo mismo de la estrategia del Grupo Volkswagen”, añadió el portavoz, señalando que la empresa tiene previsto ampliar su cartera en China con productos innovadores adaptados a las necesidades locales. Fundada en 1896, Skoda entró en el mercado chino en 2005 a través de una asociación con SAIC Volkswagen. Lanzó su primer modelo de producción local, el Octavia, en 2007, aprovechando las plataformas técnicas de Volkswagen para posicionarse como una alternativa “asequible de ingeniería alemana”. Para 2018, la marca alcanzó su punto máximo con cerca de 341.000 entregas en China, su mayor mercado, contando con más de 500 concesionarios que vendían modelos como el Octavia, el Superb y el Kodiaq. Esta decisión sigue a la de la japonesa Mitsubishi Motors, que en julio anunció la terminación de su empresa conjunta en Shenyang, capital de la provincia de Liaoning, en el noreste de China, finalizando sus operaciones tras más de 40 años.